Esta es una pregunta difícil y complicada de responder, más aún cuando hay tanta información gratis por Internet y muchas veces pensamos que cobrar miles de euros por un curso no es posible y además nos sabe mal.

Parece una locura, pero muchas veces es mejor no comparar con lo que ya existe y simplemente basarnos en el valor de lo que se va a enseñar. Es decir, entre más valor das, más elevado puede ser el precio que le pongas. No es lo mismo dar un curso online en video enlatado que lo ven miles de personas con diferentes necesidades, a un curso por videoconferencia para 10 personas donde todos interactúan o a tener acceso a 1 hora con el instructor solo para ti. Un mismo curso puede tener 3 precios diferentes según el formato que tenga.

La percepción de la gente también influye ya que cuando pones un precio a 3€ la gente que lo ve puede pensar que solo le vas a dar el valor o contenido equivalente a 3€.

Al final del día la gente que compra tu curso “no quiere un curso”, lo que quieren es el resultado que les cambiará en su vida al recibir tu curso. El acceso al conocimiento que les das tú, que les permitirá acceder de una manera u otra a una mejor vida ya sea personal o profesional. En el momento que la gente perciba tus cursos como un valor para su desarrollo y no como un gasto, ya hemos superado el 1er paso ya que la gente en este momento ya está más dispuesta a pagar por tu curso. Las personas que compran tu curso puede ser para conseguir un mejor trabajo, un estilo de vida más saludable, libertad laboral, etc.. Por lo que tienes que enlazar tu curso con estos valores y resultados.

Te paso un ejemplo de una descripción breve de como un curso puede cambiarle la vida a mejor al aprendiz.

Por ejemplo: Conviértete en técnico de marketing y aprende a trabajar más rápido sin depender de programas, incrementa y acelera tu base de datos, incrementa tu salario, automatiza procesos que hasta ahora haces manualmente, etc.

Esta descripción muestra los beneficios reales que la gente puede obtener al finalizar tu curso. Adicionalmente puedes poner todo el tiempo que costaría por ejemplo hacer este mismo curso “gratis” buscando toda la información en Internet, recopilando los datos, etc…y cuantificar el tiempo en dinero.

Además puedes poner varios precios a un mismo curso (con diferentes valores añadidos) y que la gente compare contra el más caro. Así los estructuras de tal manera que a ojo del comprador el de 45€ se vea más barato que el set de 20 videos a 85€, es decir, tú creas el marco de comparación, haciendo además que puedan incrementar de precio si quieren acceso directo a ti (sesiones personalizadas por videoconferencia por ejemplo).

Espero que estos tips te sirvan para que puedas calcular mejor el precio de tu curso.

RECUERDA: Recuerda que la gente no quiere un curso tal cual, lo que quiere es un valor, una transformación, así que describe la solución que obtendrá la gente con tu curso + los valores que transformarán la vida de las personas que lo reciban.

¡Éxitos!