Seguro que has intentado leer en Internet un texto que no has comprendido porque casi parece un jeroglífico. En el mundo online todo es tan visual que en ocasiones dejamos de prestar atención al texto. Y es de suma importancia para que la comunicación sea efectiva. En elearning ocurre lo mismo. Puede que llenes tu curso de webinars, vídeos o presentaciones, pero debes tener en cuenta que los textos son el elemento principal.

De hecho, no importa que el contenido de tu curso haya sido escrito por un experto en la materia, por el fundador de tu empresa o por quien sea, si no sigue unas reglas básicas no conseguirá su objetivo final: el aprendizaje. Y en parte, también depende mucho del formato que elijas para impartir tu curso online (no es lo mismo leer en un ordenador, que en un móvil que en formato papel).

Si no quieres “morir en el intento” al redactar los contenidos de tu curso online, no te pierdas los consejos que te ofrecemos en este post del blog de ClassonLive, para conseguir un material que motive y facilite la adquisición de conocimientos.

Nota: Sería conveniente (aunque no es obligatorio) que crearas un manual de edición, es decir, un documento que incluya tus reglas básicas sobre tono, ortografía, gramática, etc.

¿Vamos allá? No olvides implementar estas recomendaciones al redactar tu curso online.

Escribe para tu audiencia

Pues sí, lo repetimos en exceso, pero es que creemos en su importancia. Conocer a tu público te permitirá elegir en qué lenguaje escribir, el tono en que debes hacerlo, incluso si te puedes permitir algo de humor.

Texto claro y esquemático

En un curso online hay que aprovechar el tiempo porque los alumnos a menudo eligen este formato por su rapidez. Un texto excesivo (mucha letra), puede hacerlos perder el interés. Además, los contenidos deben ser concisos, sin información “de relleno”. Hay que evitar explicarlo todo con texto, los elementos gráficos y el vídeo pueden ayudar a facilitar esta tarea.

Quizás te venga bien echar un vistazo a los diferentes formatos de contenidos en E-learning: Formatos de contenidos para formación online.

Una gran opción es incluir un texto introductorio que ayude a organizar cada capítulo del curso, incluso en temas más cortos, un párrafo de un par de líneas a modo de introducción puede aportar mucho valor a tu alumnado.

Debes evitar oraciones largas que obligan al alumno a relacionar demasiadas palabras (dicen los expertos que una oración es difícil de entender cuando tienes más de 55 palabras). La oración “perfecta” tiene entre 20 y 30 palabras (aunque por supuesto, no tienes que seguir esta regla, sólo tenerla en cuenta).

La forma básica de escribir es Sujeto + Verbo + Predicado, así que tenlo en cuenta y evita oraciones compuestas llenas de comas y relativos (que, quien, donde, etc).

Lenguaje coloquial

Pero, por supuesto, correcto y formal, sin vulgarizar. Se trata de humanizar la redacción teniendo en cuenta las características del alumnado. Los últimos estudios aseguran que el lenguaje coloquial agiliza el aprendizaje. Puedes incluir algunas notas de humor (con cuidado) para suavizar el lenguaje formal, que hacen que el mensaje se recuerde con más facilidad.

Ten en cuenta que no todos los alumnos tendrán el mismo nivel de conocimientos, así que evita tecnicismos. A veces, cuando intentamos redactar un texto, buscamos palabras poco comunes para “parecer más inteligentes”, y lo único que conseguimos es confundir a nuestro alumnado.

No olvides nunca el lenguaje sencillo y directo.

División de contenidos

En temas que irán de los más sencillo a lo más complejo y de lo general a lo particular. Cada tema debe ser independiente e incluir un título atractivo. Esto permite a los alumnos seguir mejor la información. La mejor opción es crear un esquema detallado con lo que se quiere decir textualmente y también con los medios visuales que se van a aportar. Eso te ayudará a centrar mejor el temario y a ofrecer una información más ajustada a tus alumnos.

Títulos

El título es lo primero que verá el alumno de un curso online. Deben ser significativos y reflejar el contenido de la formación, además de atraer su curiosidad. Intenta evitar títulos que pretendan divertir o con juegos de palabras, porque suelen confundir a tu audiencia.

Os dejamos algunos tips para crear buenos títulos para tu curso online:

Quizás este post te pueda ayudar: Cómo poner el título perfecto a tu curso online sin esfuerzo 

Algunos consejos específicos…

Hemos tenido en cuenta el tono, la audiencia, el lenguaje, los tipos de texto… pero quizás necesites algunos consejos detallados sobre algunas cuestiones. Ahí van:

Termina cada tema con una conclusión, que es lo que nosotros vamos a hacer ahora para terminar este post. Redactar bien tu curso online es vital para facilitar el aprendizaje de tus alumnos. Vigila el tono, el lenguaje, los títulos y plantea el contenido bien esquematizado para que el usuario no se pierda. Y ¡recuerda! Lo bueno, si breve, dos veces bueno. Entretiene, sorprende y cautiva.

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