Hoy quiero enfocar este post desde una perspectiva más personal. Hace unos días, y frente al aluvión de personas que empiezan a teletrabajar estos días con motivo del confinamiento provocado por la pandemia del Covid19, escribimos un post con algunas herramientas online para el teletrabajo.

Sin embargo, no creo que sólo las herramientas sean definitorias para un trabajo productivo. Creo que hay que tener en cuenta otra serie de factores de suma importancia para que teletrabajar no se vuelva en tu contra. De ahí que ahora mismo estés leyendo este post.

Llevo teletrabajando hace ya muchos años (tantos que ni recuerdo), y cuando muchos/as me comentan “¡Estupendo!”, “¡Que bien trabajar desde casa!” o “¡Qué suerte!” les digo que no es oro todo lo que reluce.

Realmente, no es fácil por muchas razones, y como todo, tiene sus ventajas y sus inconvenientes, pero si es cierto que he conseguido ser productiva (de ahí que siga teletrabajando) gracias a ciertas “normas” que me impongo y enseguida te paso a contar. Antes de hacerlo, quiero decir que no tengo una fórmula mágica. Estos consejos que te ofrezco a continuación me funcionan a mí, pero puede que tus características, tipo de trabajo y necesidades sean otras, con lo que deberás adaptarlas a ti mismo/a. No obstante, si es la primera vez que te acercas al mundo del teletrabajo, seguro que te sirven de ayuda. Al menos esa es mi intención.

¿Empezamos ya? ¡Vamos!

Consejos para un teletrabajo sano y eficaz

1. Teletrabajar sigue siendo trabajar

¿Crees que si rindiera menos no estaría despedida? Aquellos que enfocan trabajar desde casa como “menos serio” que el trabajo presencial se equivocan. Y mucho. Mi trabajo me ocupa gran parte de mi día y tengo que cumplir mis tareas aunque trabaje desde casa.

2. Horarios y hábitos estrictos

Por supuesto, hay días más ocupados que otros, pero intento empezar siempre a la misma hora (si acabo antes, ese tiempo es para mi y mi familia). En este sentido mi rutina es muy parecida a la de una persona que sale a su oficina por la mañana. Empezar temprano es muy importante, pero no saltes de la cama al ordenador, procura espabilarte un poco antes.

3. Espacio propio donde teletrabajar

Es cierto que podría crearme un “despacho” en una habitación auxiliar que tengo, pero fundamentalmente trabajo en mi salón. Hay silencio, buena luz, conexión wifi cercana y sobre todo y muy importante en mi caso, el calorcito que me proporciona mi brasero (lo siento, soy algo friolera). Lo que sí me parece interesante es que el espacio para el teletrabajo, sea el que sea, debe ser todos los días el mismo. Y por supuesto, tu sofá puede ser el más cómodo del mundo, pero no es un lugar para el teletrabajo.

Mucha gente cree que su casa no cumple las condiciones necesarias para teletrabajar o la asocia demasiado a su tiempo libre o a labores domésticas y prefiere teletrabajar en cafeterías, bibliotecas, oficinas compartidas, etc. Lo dejo a tu elección.

4. Contacto con los compañeros

Quizás es lo que más echo de menos. Gano mucho en concentración y productividad, pero el cara a cara con mis compañeros para charlar 5 minutillos sobre cualquier tontería es una bocanada de aire fresco, por decirlo de alguna manera. Veo interesante realizar reuniones grupales con la empresa (por departamentos si es necesario) para centrar información, tareas, objetivos, problemas, etc. Eso lo hacemos de forma regular en ClassOnLive y nos va genial, pero aquí me refiero a la charla trivial sobre películas, televisión, comidas, el tiempo…

5. Lo laboral, lo profesional, lo de casa, el ocio…

Trabajar desde casa tiene el riesgo de volverte adicto al mundo laboral. Puedes tener siempre sonando el teléfono, las aplicaciones de mensajería o el email. También puedes pensar en que tienes obligaciones de casa que realizar (la comida, la lavadora, las camas, etc). O incluso puede llamarte un amigo un viernes a mediodía y pedirte que compartas una cerveza. Es obligatorio saber separar todos estos escenarios.

6. El temido ejercicio

Uno de los objetivos que jamás cumplo. Es verdad que realizo pequeños descansos cada hora y uno más largo a mitad de la mañana, pero lo del ejercicio me cuesta. Creo que lidiar con dos niños pequeños es suficiente ejercicio diario. No obstante, las pausas deberían ser obligatorias. Y no hace falta que te lo diga yo, tu cuerpo te lo pedirá.

7. ¡No te entretengas!

En muchos de los posts que encontrarás sobre consejos para teletrabajar indican que no consultes las redes sociales. Y no estoy muy de acuerdo. En mi caso es imposible, porque es mi trabajo, pero todos necesitamos ciertos momentos de evasión. Y si en vez de levantarte y mirar por la ventana o hacerte un café quieres echar un vistazo a tus redes, no veo el problema. En el teletrabajo, los tiempos los marcas tú. Puedes llevarte hasta las 12 de la noche trabajando si te has pasado la tarde consultando tu Facebook. Es cosa tuya, aunque no te lo aconsejo.

8. Tu familia

Tu familia debe respetar tus tiempos y espacios y no molestar. Y eso debes enseñárselo tú. Además, debes hacer ver que el teletrabajo es una cosa seria. En este punto puede que muchos/as de los/as que estáis leyendo este post no estéis de acuerdo, pero no utilicéis el teletrabajo como método de conciliación. No es posible, al menos, según mi experiencia. Cuido de mis hijos (ahora que no van al cole debido a la situación de confinamiento en la que nos encontramos), intento definir sus horarios y los míos y voy alternando necesidades. Y nunca he echado tanto de menos el colegio…

9. ¿Pijama o traje de noche?

Difícil decisión si nos enfrentamos a los duros días de invierno. Pero recomiendo vestirse de forma cómoda si no vas a tener contacto con nadie o algo mejor si vas a realizar una videoconferencia, por ejemplo. Y realmente creo que no hay un motivo especial más que el simbolismo. Tu cerebro se prepara para trabajar si no estás en pijama.

10. Planificar, planificar y luego… planificar

Al gestionar tu propio tiempo y tener que autorregularte, lo mejor es que al comenzar a trabajar gestiones qué es lo que tienes que hacer, a qué debemos darle prioridad y que se puede dejar para mañana. Sé disciplinado/a y oblígate a cumplirlo.

11. Esos deliciosos aperitivos

Estás en casa y es inevitable que te apetezcan los deliciosos manjares que tienes en la despensa. Pero hay que controlar, no te puedes llevar el día comiendo. Haz un descanso para tomarte un aperitivo (si es saludable, mejor) más abundante. Siempre a la misma hora e intenta no repetir.

12. Utensilios… ¿esenciales?

Desde luego un buen ordenador es vital, como una conexión a Internet estable. Un ratón ergonómico también es una buena idea para evitar tensiones en las muñecas. El resto (soporte para portátiles, reposapiés) mejor a tu elección.

13. ¿Hilo musical o televisión?

No suelo trabajar con música porque me distrae, pero a mucha gente la ayuda a dar ritmo a su tarea. La música instrumental te ayudará a concentrarte mejor. También hay quien enciende la tele a volumen bajo para mantener la productividad. En mi caso, ninguna de las dos opciones.

El proceso de adaptación al teletrabajo no es fácil, por lo que te recomiendo si estás pensando en solicitarlo, pruebes primero si es la mejor opción para ti. A mi realmente me funciona, pero quizás no sea tu caso. De todos modos, tienes capacidad de decisión sobre tus rutinas, tus formas, tus horarios, etc.

Espero que al menos mi experiencia te sirva para afrontar estos días. ¡Salud y suerte!


Foto de bongkarn thanyakij en Pexels

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