El Instituto Centta es un Centro de Especialidades Psicológicas que cuenta con un novedoso Sistema de Tratamiento de los Trastornos de la Conducta Alimentaria (TCA).

La incorporación de este sistema y su alto índice de éxito han hecho que el Centro se convierta en una referencia en tratar este tipo de trastornos.

Liderado por un equipo de élite que ponen mucho cariño y empeño en gestionar su Fundación, nuestra entrevista de hoy es a Robin Rica, Director de la Unidad de TCA.




Robin es Canario afincado en Madrid, cuéntanos ¿Qué te ha traído hasta aquí?

Como para muchas otras personas que somos de sitios pequeños, Madrid representa un poco "la tierra de las oportunidades". Una ciudad grande, con universidades referentes y con muchas posibilidades de futuro. Con esa idea y con la ilusión de comenzar la carrera que quería, me vi dando el salto de Fuerteventura a Madrid sin haberla pisado nunca. Tuve ocasión de cursar la Licenciatura en Psicología en la Universidad CEU San Pablo de Madrid, de la cual me llevo grandes compañeros y profesores con los que aun mantengo el contacto. Incluso he tenido ocasión de dar clase en las que fueron las aulas en las que me formé como estudiante.

¿Qué te apasiona de la piscología?

Mentiría si dijera que mi interés por la Psicología lo tuve desde que era niño. Yo siempre quise ser ingeniero, por lo que toda mi formación pre-universitaria estuvo orientada a las ciencias "puras". Sin embargo, creo que tuve la suerte de darme cuenta a tiempo de que me interesaban más las personas que los números y reorienté mis esfuerzos a poder estudiar Psicología. Sin embargo eso no me libró de continuar en el bachillerato de ciencias tecnológicas, lo cual agradezco enormemente.

También mentiría si dijera que mi vocación por la Psicología era la voluntad de ayudar. Aunque hoy como profesional eso es lo más gratificante, no fue el motivo que me empujó a estudiar la carrera. El interés siempre fue más intelectual. Curiosidad. Poder entender un poco mejor lo que lleva a las personas a hacer lo que hacen.

Actualmente estas en el Consejo Directivo del Instituto Centta. Háblanos sobre el Instituto Centta.

Centta nació como un proyecto familiar y con la vocación de ayudar, mediante un novedoso sistema de tratamiento, a personas con Trastornos de la Conducta Alimentaria. En un momento durante la carrera, la Dra. Carmen Valle, Fundadora de Centta y profesora mía en ese entonces me propone colaborar en el proyecto y comenzar a formarme con ellos.

Con el paso de los años Centta ha crecido mucho, pasando de ser un centro monográfico de TCA a ser un Centro de Especialidades Psicológicas en el que el abordaje de los TCA, aunque sigue siendo el buque insignia del centro, es una Unidad más junto con otras como Pareja, Infantil, Familia, Sexología, Obesidad o Psicología General. Cada Unidad es dirigida por un profesional especialista en ese campo y todos trabajamos coordinados tanto inter como intra-unidades.

Además de la labor clínica, Centta realiza también una importante labor formativa. Desde hace varios años tenemos convenios con la mayoría de Universidades de la Comunidad de Madrid, tanto públicas como privadas así como con otras entidades nacionales. De este modo, tutorizamos el Prácticum de alumnos de Grado y Máster en Psicología que se forman con nosotros y a la vez nos ayudan a los miembros del Equipo Terapéutico a seguir evolucionando. Para nosotros, independientemente de la universidad de la que vengan, siempre serán Alumnos de Centta. En este sentido, nuestros alumnos de Máster llevan sus propios casos de forma supervisada por los tutores por lo que obtienen un contacto real con la profesión. Estos pacientes llegan al Centro a través de nuestro proyecto más especial: la Bolsa de Plazas Subvencionada.

Hay muchas personas que sencillamente por motivos económicos no pueden costear un tratamiento con la calidad, implicación y frecuencia que necesita su situación y quedan desahuciados. Por este motivo lanzamos hace un año este proyecto en el cual Centta asume del 60 hasta el 100% del coste de los tratamientos de la Unidad de Psicología General.

Por último realizamos una interesante labor preventiva en colegios e institutos de la Comunidad de Madrid, tanto de prevención de TCA (con alumnos, padres y profesores) como de conductas sexuales de riesgo, entre otras temáticas.

¿En qué consiste tu día a día?

La mayor parte de mi actividad en Centta está centrada en la terapia. Como Director de la Unidad de TCA, además de ver a todos los pacientes de la Unidad desde el Área de Diagnóstico, coordino las otras 3 áreas de tratamiento de la Unidad (Social, Familiar y Emocional) semanalmente en nuestra Sesión Clínica. Además de la labor clínica, también estoy implicado en la labor formativa de nuestros alumnos así como en las acciones preventivas que realizamos en colegios e institutos de la Comunidad de Madrid.

Una de vuestras especialidades es trabajar con personas de trastorno alimentario. ¿Cómo se compara España con el resto de Europa?

La clínica de los TCA en general es precaria. Los tratamientos no son todo lo eficaces que podrían ser y eso nos hace pensar en lo que nos queda por aprender de estos trastornos o en cambiar la manera de entenderlos para poder tratarlos mejor. Hay que tener en cuenta que los TCA son la única enfermedad mental que causa la muerte de la persona que la sufre. En este sentido, y aunque la investigación aporta nuevas posibilidades la traducción de esos resultados de investigación a la práctica clínica es aun escasa.

Cabría la reflexión sobre comparar España con el resto de Europa no tanto a nivel de los TCA sino a nivel de la Psicología en general. La Psicología en España sigue infra dimensionada en el sistema sanitario y aun la población mantiene grandes prejuicios sobre acudir a terapia y sobre las enfermedades mentales en general, las cuales se simplifican erróneamente como una sencilla cuestión de actitud o de fuerza de voluntad.

¿Qué comportamientos deben vigilar un padre/madre y que alertan que su hij@ pueda tener un trastorno alimentario?

El principal desencadenante de un TCA es el comienzo de una dieta. El segundo son los estados de ánimo negativos. Los TCA tienen mucho que ver con cómo una persona gestiona una realidad personal y emocional que siente que le sobrepasa. Para relacionarse consigo misma y con el mundo se centra obsesivamente en el control del cuerpo o la comida aunque eso es sólo la punta del iceberg.

El comienzo de una dieta restrictiva, hacer ejercicio de forma excesiva y rígida, que la comida, el cuerpo o el cumplir con el entrenamiento interfieran en otras esferas de su vida personal (social, ocio, pareja, etc.) pueden alertarnos de que hay un problema. Por supuesto que haya un bajo peso, que falte comida de la despensa o la nevera o que se detecten restos de vómito deben hacernos acudir inmediatamente a un profesional especializado.

Si alguien sospecha que tiene un amigo/familiar cercano con algún trastorno alimentario que le aconsejáis que haga ¿Cómo os contacta?

En nuestro caso pueden contactarnos por teléfono al 911 29 40 02, por email a info@centta.es o a través de nuestra web www.centta.es A partir de ahí se concretaría con la persona y/o su familia un primer encuentro para valorar el caso y se le devolvería la propuesta de tratamiento más adecuada para su situación concreta.

¿Qué medidas crees que el gobierno debe tomar para concientizar a la sociedad sobre estos trastornos?

El Pacto Social contra los TCA que se firmó hace unos años esta parado y convendría retomar esos compromisos. Se puede intervenir a muchos niveles, desde ampliar las camas hospitalarias para los pacientes que requieren ingreso hasta cuestiones mas "macro" como la regulación de los tallajes y de la imagen proyectada en los medios de comunicación.

Desde hace varios años se está llevando a cabo una iniciativa que pretende que en toda la publicidad en la que los modelos hayan sido retocados de alguna manera aparezca una advertencia, similar a la de las cajetillas de tabaco, que indique que esa imagen no es del todo real.

Estáis empezando a utilizar la tecnología para llevar vuestra formación y escuela de padres a toda España. ¿Cómo crees que está cambiando la tecnología en el sector salud?

Para nosotros ha sido un salto cualitativo. La tecnología te permite saltar las barreras geográficas y poder llegar a personas más allá de nuestra ciudad como en el caso de la Escuela de Padres pero también nos permite tener sesiones con pacientes que viven en otras ciudades o países y que de otra manera no podríamos atender. También nos permite dar continuidad a tratamientos en los que la persona por el motivo que sea se traslada de ciudad.